El problema no es el precio. Es el modelo.
Una plataforma de comisión no te cobra por usar el software: te cobra por cada persona que se sienta a comer. Eso tiene una consecuencia incómoda: cuanto mejor te va, más pagas. Un sábado lleno no es solo un buen día de caja; es también la factura más alta del mes.
Y hay una segunda parte, menos visible pero más cara a largo plazo. Cuando alguien reserva en tu restaurante a través de una de esas apps, se registra en la app, no en tu casa. Ese correo electrónico, ese teléfono, ese historial de visitas… no son tuyos. Son del intermediario, que los usa para recomendarle al mismo cliente el restaurante de la esquina. Estás pagando por alquilar una relación que deberías tener en propiedad.
Cuánto cuesta de verdad una comisión
En España, la comisión por comensal de las plataformas de reservas se mueve entre 1,50 € y 4 €, y lo más habitual es que ronde los 2 €. A eso se le pueden sumar planes de visibilidad de entre 100 € y 350 € al mes. Las condiciones exactas varían según el plan y la negociación, así que confirma siempre las tuyas.
La cuenta es fácil de rehacer con tus propios números:
| Reservas al mes | Comensales | Plataforma con comisión | Resvia | Ahorras |
|---|---|---|---|---|
| 50 | 200 | 400 € | 60 € | 340 € / mes |
| 100 | 400 | 800 € | 60 € | 740 € / mes |
| 200 | 800 | 1.600 € | 60 € | 1.540 € / mes |
| 300 | 1.200 | 2.400 € | 60 € | 2.340 € / mes |
Fíjate en la columna de Resvia: no se mueve. Ese es el cambio de fondo. Con una comisión, tu coste crece con tu éxito. Con una cuota fija, tu éxito es tuyo entero.
Las diferencias, una a una
| Plataformas de comisión | Resvia | |
|---|---|---|
| Coste por comensal | 1,50 € – 4 € | 0 € |
| Cuota mensual | Variable, según plan | 60 € fijos |
| Coste si llenas | Sube | No cambia |
| Datos del cliente | De la plataforma | Del restaurante |
| Tu competencia | En la misma app | En ninguna parte |
| Permanencia | Según contrato | Ninguna |
| Trae clientes nuevos | Sí, es un marketplace | No, es tu canal propio |
Dónde Resvia no es la respuesta
Conviene decirlo claro, porque cambiar por el motivo equivocado sale caro: Resvia no te va a traer comensales que no te conocen. No somos un portal de descubrimiento, y justo por eso no te cobramos comisión.
Si tu restaurante depende hoy por completo de que una app te envíe gente de fuera, lo que necesitas es un marketplace, y esto no lo es. Si en cambio ya recibes reservas por tu web, tu Instagram, tu ficha de Google o el teléfono — y lo que te duele es pagar un porcentaje por cada una de ellas — entonces sí: eso es exactamente lo que Resvia resuelve.
Cómo se hace el cambio
Sin apagar nada de golpe y sin dejar de recibir reservas en ningún momento:
- Creas tu cuenta y configuras mesas y horarios. Unos cinco minutos.
- Cambias el enlace de reservar en tu web, tu Instagram y tu ficha de Google por el de Resvia. Si prefieres que reserven sin salir de tu web, tienes un widget que se pega con una línea de código.
- Convives un tiempo con la plataforma anterior. Ves cuántas reservas te entran ya por tu canal propio.
- Cortas la comisión cuando los números te convenzan. Sin permanencia, sin penalización.
Qué incluyen los 60 €
Todo. No hay plan básico ni plan premium, no hay extras que se facturan aparte:
- Reservas ilimitadas, con 0 € de comisión siempre.
- Tu propia página de reservas, con tu nombre, tu logo y tu color.
- Widget embebible en tu web.
- Panel de sala con plano de mesas arrastrable, zonas y unión de mesas.
- CRM con el historial de cada cliente. Tuyo, y exportable.
- Confirmaciones y recordatorios automáticos por email, para bajar los no-shows.
- Lista de espera cuando no queda hueco.
- Estadísticas de ocupación.
- Reservas manuales, para las que entran por teléfono.
- Página de reservas en español e inglés.
Haz la cuenta con tus números
Multiplica tus reservas del mes pasado por 4 comensales y por 2 €. Ese es, más o menos, lo que te cuesta la comisión. Compáralo con 60 €.
Sin tarjeta. Sin permanencia. Se cancela en un clic.